Cirugía del ángulo pontocerebeloso - Fístulas de líquido cefalorraquideo Dr. Santiago Luis Arauz / Dr. Galafassi Hugo
A- Cirugías del Angulo Pontocerebeloso

Comenzamos a trabajar como equipo Oto-neurologico en enero de 1984 buscando por medio de los conocimientos neuro y otoquirurgicos arribar a diagnósticos tempranos y simplificar los procedimientos quirúrgicos.
Desde 1982 a 1996 hemos realizado 289 cirugías para abordar el ángulo pontocerebeloso.
Las intervenciones realizadas fueron:

Neurinomas del acústico
123
Descompresiones N. Vascular por neuralgias del trigémino
87
Descompresiones N. Vascular VIII par
6
Meningeomas, colesteatomas, hemangiomas
15
Espasmos hemifaciales
9
TOTAL
289
B- Fístulas de Liquido Cefalorraquideo

De las complicaciones que existieron, la perdida de LCR se presento en 17 casos.
Del total de fístulas, 17 casos, en un total de 289 cirugías:

  Vía quirúrgica
Cirugías
Fístulas
Numero
%
Fístulas
% por vía
% del total
Cirugía por vía fosa cerebral posterior 240 83.04 12 5 4.15
Cirugía por vía translaberintica 23 7.95 4 17.39 1.38
Cirugía por vía combinada 12 4.15 1 8.33 0.34
Cirugía por fosa cerebral media 14 4.84 0 0 0
Total cirugías 289 100 17   5.88

De los 12 casos de fístula en la técnica suboccipital:
5 casos (30% del total) Craneotomia
7 casos (41% del total) Temporales.

C- Diagnostico de fístula

De haber quedado una fístula, posteriormente a la cirugía y fundamentalmente ante cualquier maniobra que aumente la presión endocraneana existirá en forma objetiva y subjetiva perdida de liquido cefaloraquideo.
La fístula al temporal permite un llenado por LCR de la neumatización del oído medio y de la caja timpánica. Posteriormente el liquido fluye por la trompa exteriorizándose como una rinorrea.
En una oportunidad el paciente no notaba perdida de liquido, haciéndose el diagnostico de la misma por la infección meningea que se presento a los 15 días de la cirugía.


Concretamente se trata, en la generalidad de los casos, de un paciente con:
1. Antecedente de cirugía del APC por vía suboccipital
2. Rinorrea acuosa 3. Nivel hidroaereo a la otoscopia (foto Vídeo)
4. Confirmamos el cuadro por medio de una TAC en la cual aparece un velamiento de todas las cavidades del oído medio. (foto TAC)

D- Técnica para sellado

La cirugía corresponde a un oído izquierdo. El paciente había sido intervenido, vía sub-occipital para la eliminación de un neurinoma del acústico.

1. Efectuamos una Incisión retroauricular y obtenemos de material fibroso y/o muscular

2. No decolamos el conducto auditivo externo

3. Comenzamos a fresar la cortical mastoidea y es característico que ni bien eliminamos la misma surge el LCR, con mayor o menor fuerza, según la presión, el liquido cefalorraquideo.

4.
Completamos la antromastoidectomia conservando polvo de hueso

5.
Fresamos las celdas continuando el recorrido del LCR

6.
NO ampliar innecesariamente la boca ósea que relaciona la zona temporal con la endocraneana. Buscamos evitar tener que hacer un tapón muscular muy grande lo que acarrea una menor eficacia.

7.
Evaluamos si la perdida del liquido se hace también por otra parte de la neumatización mastoidea dada la conexión con las restantes celdillas.

8.
Determinado el punto por donde se introduce el LCR en el temporal, usamos inicialmente musculo para sellar.

9.
Presionamos al musculo sobre los planos óseos con una torunda de algodón y si por medio de maniobras hipertensivas como la compresión yugular, abdominal y/o aumento de la presión intratotaxica, no existiera mas perdida, pasamos a la siguiente etapa.

10.
Rellenamos la zona con polvo de hueso mezclado con pegamento biológico. Esperamos unos minutos y repetimos las maniobras para provocar hipertensión. De no existir perdida, cerramos por planos la zona intervenida.

Descripción de las imágenes quirúrgicas


A
Corresponde a un oído izquierdo. Vemos el comienzo del fresado sobre la cortical mastoidea y la salida del liquido cefalorraquideo ni bien se exponen las celdillas.
 
B – C
En la imagen ya esta realizada la antromastoidectomia. Vemos que no es necesario en este caso en particular, extenderse hacia el ático.
D
Siguiendo la salida del L.C.R. continuamos el fresado hasta que individualizamos el latido característico del mismo. La flecha indica el punto por el que emerge el LCR, el mismo esta en relación con la cara posterior del conducto auditivo interno que fuera fresada.
E
En la imagen vemos con gran aumento la cavidad antromastoidea. Se ven las meninges y la abertura en las mismas que permite la perdida del L.C.R.
F
Vemos como estamos colocando musculo para sellar la abertura meningea y ósea simultáneamente
G
Vemos en la figura , tal como dijéramos en el punto 9 que estamos presionando con una torunda de algodón sobre el musculo colocado
H
Polvo combinado con pegamento biológico, colocado sobre el musculo

Conclusiones Generales

Esta técnica quirúrgica nos dio el 100% de resultados positivos.

Causas facilitadoras

a. Temporales muy neumatizados
b. Utilizar fresa comedora. Esto nos permite hacer el trabajo mas rápidamente pero esta fresa desparrama el hueso desgastado el cual es eliminado por aspiración. Si usamos una fresa diamantada o pulidora la posibilidad de la aparición de esta complicación es mucho menor ya que parte del polvillo óseo se va introduciendo en los planos mas profundos.
c. No usar elementos para taponar .El musculo da buenos resultados pero puede posteriormente en los controles dar una imagen confusa (a pesar de las diferencias en densidades) con una recidiva. Con respecto a la grasa su movilidad no nos ha dado la tranquilidad necesaria para que la utilizáramos como rutina.

d. Utilizar el flap de la dura pediculado en el poro y no en la zona posterior para que el mismo pueda cubrir la zona fresada.

Fundamentos para evitar la complicación

a. Utilizar elementos para fresar no cortantes (fresa pulidora o diamantada).
b. De encontrar una comunicación a celdas temporales hacer un taponamiento con musculo y fibrina de sellado rápido.
c. Es importante recalcar que la cantidad de musculo usada no exceda la zona a obliterar para evitar que el mismo se introduzca en el conducto auditivo interno y que en un futuro control pueda ser confundido con una lesión residual.