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1.-
Introducción
Cuando una persona presenta un trastorno vertiginoso es normal que acuda
al médico que le corresponda para realizar la correspondiente consulta,
pero es relativamente frecuente que después de realizar la historia
clínica perceptiva se inicien unas exploraciones no siempre acertadas
o quizá no específicas.
Es también relativamente frecuente que el paciente no sepa con
exactitud el significado de la terminología vértigo, mareo,
o inestabilidad, se confunden en muchas ocasiones,
Para diferenciar estos términos diremos a modo de resumen, pero
de forma gráfica que el paciente que padece un vértigo es
aquel que no es capaz de reaccionar por si mismo, es decir si tiene n
vértigo y esta frente a un acantilado , sencillamente puede caerse,
(hablando de forma hipotética) mientras si es un mareo tiene capacidad
de reacción (nunca se caería), y si tuviera una inestabilidad
posiblemente ni lo mencionaría.
A parte tenemos las diversas formas de miedos, fobias, estados de angustia,
ansiedades, depresiones etc., estas suelen diferenciarse bien del estado
vertiginoso.
Otra característica del vértigo es que puede acompañarse
de las denominadas manifestaciones neurovegetativas, como son la sudoración
las nauseas o vómitos, taquicardias etc.
Así pues, debemos centrarnos en el vértigo y saber separar
las otras entidades que se confunden y se superponen y una vez establecido
el cuadro médico podemos pasar a iniciar la exploración
pertinente para establecer el diagnóstico acertado y diagnósticos
diferenciales.
2.-
Video-nistagmografia
Hace muchos años y de diversas formas se han estudiado los nistagmus
o movimientos oculares, personalmente dichos estudios, al igual que la
mayoría de los especialistas, los hemos empezado mediante la electronistagmografia.
Pero las últimas investigaciones este registro nistagmográfico
se le ha añadido el soporte informático y la movilidad ocular
se ha gravado mediante vídeo.
Los componentes de la videonistagmografia son:
- cámara
de infrarrojos
- gafas
de soporte
- dispositivo
para tapar el otro ojo (según tipo de examen)
- pantalla
o monitor, donde se proyecta la imagen (punto o puntos o líneas)
en movimiento
- ordenador
con impresora
- silla
donde el paciente se sienta y se realiza los movimientos pendulares
y rotatorios
- camilla
donde el paciente se coloca en decúbito supino y se realizan
las pruebas calóricas y otras
Pueden existir otros accesorios pero estros descritos son los básicos
y fundamentales.
3.- Sistemática de la exploración
Una vez el paciente tiene las gafas colocadas y el ojo enfocado debemos
realizar la correspondiente calibración y seguidamente se inician
las diversas pruebas de la exploración.
3.1.:
miramos si existen nistagmos espontáneos
3.2.: iniciamos los movimientos en sacada, estos pueden ser horizontales
y verticales.
Tenemos presente la velocidad del estímulo latencia amplitud y
el sentido.
La normalidad o no dependerá de si hay patología o no en
el SNC
3.3.: seguimos con los movimientos de seguimiento lento tanto horizontales
como verticales
Estas pruebas se incluyen dentro del estudio del sistema oculomotor, y
son diversos test de seguimiento de estímulos visuales de carácter
voluntario.
Se tiene presente al igual que en los movimientos en sacadas la velocidad
del estímulo, la latencia y amplitud del estímulo.
3.4.: las exploraciones optocinéticas nos sirven para observar
respuestas involuntarias del cortex occipital
3.5.: las pruebas que denominamos como estudio de los nistagmos posicionales
o también particulares pueden ser amplias y más complejas,
ya que podemos realizar muchos movimientos oculares, de la cabeza, del
tronco cervical etc. En realidad son provocaciones nistágmicas
3.6.: las pruebas calóricas las consideramos básicas y posiblemente
para nuestro campo ORL, son las que pueden aportar datos más concretos.
Básicamente las pruebas calóricas deben cumplir una normativa
ya sistematizada que es la siguiente:
El paciente se halla en decúbito supino con la cabeza en flexión
unos 30 grados, para que el conducto semicircular horizontal se halle
totalmente horizontal y con los ojos tapados, uno de ellos mediante la
cámara de infrarrojos y el otro con el accesorio.
La estimulación la realizamos en primer lugar en el oído
derecho mediante agua fría a 30 grados y durante un tiempo de irrigación
de 30 segundos, posteriormente observamos el registro, es decir las respuestas
al estímulo provocado, y la duración del registro es un
mínimo de 250 segundos.
La siguiente estimulación es en el oído izquierdo y esperamos
unos 5 minutos para realizarla, sencillamente para dejar reposar el laberinto
y la mecánica que seguimos es idéntica.
Las siguientes estimulaciones, también dejando un reposo entre
ellas de unos 5 minutos, es en el oído derecho con agua caliente
(44 grados centígrados) y posteriormente en el oído izquierdo.
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