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1
- Introducción
Dicha terminología se emplea frecuentemente para determinar ciertos
problemas localizados en la región naso-sinusal y asociados clínicamente,
como síntomas principales, a dolores de cabeza y mucosidad.
Lógicamente son varias las ocasiones que una persona cree tener
una sinusitis y en realidad padece otra patología, o simplemente
ha sido diagnosticada de sinusitis y no existe una patología propiamente
dicha en los senos paranasales.
Posteriormente describiremos los elementos anatómicos que determinan
los denominados senos paranasales, cuya enfermedad y lesión se
traduce por SINUSITIS.
Debemos saber que nuestras cavidades paranasales se hallan recubiertas
por mucosa respiratoria, es decir, se hallan tapizadas por una especie
de lámina fina cuyo contacto con el exterior es a través
de los drenajes que llegan a las fosas nasales. Por debajo de esta lámina
se hallan los vasos y elementos submucosos .
Así pues, denominaremos sinusitis, cuando existe una inflamación
o infección de esta mucosa, con el consiguiente llenado u ocupación
de la cavidad a que nos referimos.
Teniendo presente la distribución anatómica de los Senos
Paranasales, las causas que pueden producir sinusitis son diversas, es
decir, si el seno maxilar se halla en relación con determinadas
piezas dentarias del maxilar superior, existe una posibilidad de que alteraciones
de estas raíces dentarias puedan dar lugar a una sinusitis maxilar,
mientras que esta hipotética alteración dentaria, no puede
dar lugar a una sinusitis frontal; esto es solamente un ejemplo de posibles
causas de tipos de sinusitis.
2 - Clasificación de los senos paranasales
- SENOS
PARANASALES ANTERIORES:SENO MAXILAR
- SENO O
LABERINTO ETMOIDAL ANTERIOR
- SENO FRONTAL
- SENOS
PARANASALES POSTERIORES:
- SENO O
LABERINTO ETMOIDAL POSTERIOR
- SENO ESFENOIDAL
3
- Rasgos anatómicos de los senos paranasales
- 3A.- SENO
MAXILAR
- 3B.- SENO
ETMOIDAL (anterior y posterior)
- 3C.- SENO
FRONTAL
- 3D.- SENO
ESFENOIDAL
3A.- SENO MAXILAR:
Podemos decir que embriológicamente es muy precoz, ya que se
encuentra en el 4º mes de vida intrauterina, y es alrededor de los 3
años de edad, que se individualiza, terminando su formación
aproximadamente a los 15 años.
Su base o pared interna se relaciona con el conducto lacrimal, además
en su parte superior de encuentra el ostium o drenaje que lo relaciona
con el meato medio de la fosa nasal, entre los cornetes inferior y medio;
este drenaje se realiza por unos orificios denominados orificios de
Giraldier. Esta pared presenta una íntima relación con
la pared externa de la fosa nasal y cornete inferior.
Su pared externa ( se puede entender como una sección de una
pirámide , proponemos revisar esquemas anatómicos ) se
relaciona con la apófisis malar del maxilar superior. Es una
pared de pequeñas dimensiones en comparación con las otras.
La parte superior del seno es la zona en relación a la órbita,
denominada también pared orbitraria, y en íntima relación
con el saco lagrimal, y los diversos músculos motores oculares.
Cabe destacar la fragilidad de esta pared.
Su parte más anterior, es la parte facial, que se denomina también
zona alveolar, concretamente con el 1º y 2º premolar y el último
molar. Se relaciona también con los nervios dentarios medio e
inferior, la arteria facial y vena facial.
La parte más posterior, se halla en relación con la fosa
pterigo-maxilar, concretamente con los elementos siguientes: con la
arteria maxilar interna, que procede de la carótida externa,
con la anastomosis del plexo pterogoideo, y con el nervio maxilar superior.
3B.-SENO ETMOIDAL O LABERINTO ETMOIDAL:
Embriologicamente nos aparece aproximadamente alrededor del 5º o 6º
mes de vida intrauterina, formando pequeños divertículos,
que en el nacimiento miden entre 2 o 5 mm. de diámetro. A los
4 años es cuando nos empieza a formar el segmento que más
tarde originará el seno frontal, y entre los 11 y 13 años
termina su crecimiento.
Las relaciones del conjunto del Laberinto etmoidal son:
Pared superior: Se relaciona con el seno frontal, con el endocráneo,
con la zona olfativa y la lámina cribosa del etmoides.
Pared interna: Tenemos una mitad superior con la parte superior de la
fosas nasales y otra mitad, superior también, del meato medio
y todo el meato superior.
Pared inferior: Se relaciona con la apófisis unciforme, con el
orificio del drenaje del seno maxilar y con la parte inferior del cornete
medio.
Pared anterior: Se relaciona con la rama ascendente del maxilar superior
y con el hueso propio nasal o dorso nasal.
Pared externa: Se relaciona con cavidad orbitraria y su contenido y
con el conducto lagrimal.
Pared posterior. Se relaciona con el cuerpo del seno esfenoidal.
SENO O LABERINTO ETMOIDAL ANTERIOR:
Este seno etmoidal, ya vemos que presenta una parte anterior y otra
posterior. Sencillamente las celdas anteriores son las que drenan al
meato medio de las fosas nasales, y el posterior al meato superior.
El sistema etmoidal anterior comprende tres sistemas
CELDAS DE LA BULLA: Son elementos que se hallan junto al cornete medio,
hacia su parte más posterior y normalmente se encuentran tres
celdas y la mayor de ellas se denomina Bulla.
CELDAS UNCIUNGEALES: Son las celdas del sistema unciforme, ya que se
relacionan con la apófisis unciforme que se halla en el meato
medio. Se encuentran varias celdas y la mayor de ellas se denomina celda
de Agger-Nasi, siendo el origen del seno frontal.
CELDAS DEL SITEMA DEL MEATO MEDIO: En realidad es un conjunto pequeño
de celdas etmoidales de un número indeterminado e inexistente
en ocasiones.
SENO O LABERINTO ETMOIDAL POSTERIOR:
Este seno etmoidal posterior comprende dos sistemas
SISTEMA DEL MEATO SUPERIOR: Es el principal, el propiamente dicho.
SISTEMA ACCESORIO: Se compone de una celda etmoido-frontal-esfenoidal,
denominada de Onodi
3C.- SENO FRONTAL:
Como unidad anatómica se puede identificar a partir de los
2 años de edad, y radiológicamente es visible a partir
entre los 6 u 8 años.
Fisiológicamente podemos señalar su enorme variabilidad
y con una capacidad de término medio entre 4 y 6 centímetros
cúbicos.
Su pared anterior, denominada también cutánea, forma la
parte inferior de la frente, siendo un hueso muy compacto con un espesor
medio de unos 5 mm.
Su pared inferior es la órbito-nasal, compuesta pues de la parte
orbitraria, siendo su segmento externo, de consistencia muy fina y en
caso de lesiones malignas tumorales, es por donde los tumores se introducen
hacia cavidad orbitraria. La parte etmoido nasal, es el segmento interno
y es por donde sale el conducto o canal fronto-nasal.
Su pared posterior es la craneal, y se relaciona con el seno longitudinal
superior y con las 2 circunvulaciones frontales del lóbulo frontal.
Presenta también una pared intersinusal que es la separación
entre los dos senos.
3D.- SENO ESFENOIDAL:
Es el seno paranasal posterior por excelencia, desarrollándose
en el cuerpo del hueso esfenoidal, siendo su origen algo confuso, algunos
autores nos dicen que proviene de una invaginación de la cavidad
olfatoria.
En el nacimiento es muy pequeño y es visible radiologicamente
a partir de los 3 o 4 años, terminando su crecimiento a los 15
años aproximadamente.
Su pared anterior o nasal presenta tres segmentos:
Segmento septal: en relación con la parte posterior de la lámina
perpendicular del etmoides.
Segmento nasal: en relación con la parte posterior del techo
de las fosas nasales y es por donde nos aparece el drenaje del seno.
Segmento etmoidal. en relación con la celda etmoido-fronto-esfenoidal
de Onodi.
Su pared posterior presenta importantes relaciones anatómicas
con las meninges, y con los órganos subaracnoideos.
Su pared superior o techo, presenta importantes relaciones: con las
meninges, con ramas de filetes olfativos, con el quiasma óptico
y con la hipófisis.
Su pared inferior o base, presenta una relación estrecha con
el cavum o rinofaringe.
Su pared interna es la pared intersinusal.
Su pared externa se la denomina también pared oftálmica,
y se relaciona con el seno cavernoso. El seno cavernoso es una formación
producida por el desdoblamiento de la duramadre. Los elementos que se
encuentran en el interior de este seno cavernoso son: carótida
interna; el motor ocular externo y el motor ocular común; el
nervio patético y el maxilar superior que es la 2º rama del nervio
trigémino.Podemos apuntar que lesiones vasculares que afecten
a este seno cavernoso, como puede ser una tromboflebitis, que es una
posible complicación de infecciones graves de partes de nuestra
especialidad O.R.L., clínicamente obtendríamos un exoftalmus,
un edema palpebral y una quémosis (rodete edematoso alrededor
de la córnea, algo saliente).
4- Rasgos
fisiológicos de los senos paranasales
Existen unos conceptos fisiológicos que los debemos conocer y se
encuentran desarrollados en parte en otros temas del web, así pues
recomendamos revisar los siguientes temas:
Podemos dividir las funciones o misiones que los senos paranasales deben
cumplir en dos:
Funciones extrínsecas: función de estética facial;
protección térmica; cavidades de resonancia (función
muy importante en los cantantes y profesionales de la voz); función
protectora de los diversos órganos sensoriales frente a traumatismos
craneo-faciales.
Funciones intrínsecas: Existencia de un drenaje; función
ventilatoria; existencia de intercambios gaseosos sinusales; y existencia
de variaciones de presión de los diversos gases existentes dentro
de los senos.
Entre las citadas funciones intrínsecas, señalamos que la
función de drenaje se desarrolla gracias a la existencia de los
cilios de las células epiteliales de la mucosa respiratoria.
La función ventilatoria consiste en la renovación del aire
existente dentro del seno y varios estudios fisiológicos nos dicen
que con una frecuencia respiratoria de unas 16 veces por minuto, se tarda
en renovar el aire del seno maxilar unos 60 minutos.
Por último, la presión del aire en mm. de agua dentro del
seno maxilar es de unos 3 o 4 mm., durante la respiración normal,
mientras que durante respiraciones forzadas puede llegar a los 30 o 45
mm., y si se realiza la maniobra del Valsalva se puede encontrar hasta
200 mm.
5 - Principales sinusitis
- 5A.- SINUSITIS
MAXILAR
- 5B.- SINISITIS
ETMOIDAL
- 5C.- SINUSITIS
FRONTAL
- 5D.- SINUSITIS
ESFENOIDAL
5A.-SINUSITIS
MAXILAR:
- 5A1.-SINUSITIS
MAXILAR AGUDA CATARRAL
- 5A2.-SINUSITIS
MAXILAR AGUDA RECIDIVANTE
- 5A3.-SINUSITIS
MAXILAR AGUDA ESPECIAL
- 5A4.-SINUSITIS
MAXILAR CRÓNICA
La sinusitis maxilar la podemos dividir en sinusitis maxilar aguda
y crónica.
Entre las agudas podemos encontrar las denominadas catarrales, las
recidivantes y las especiales.
5A1.-SINUSITIS MAXILAR AGUDA CATARRAL:
Algunos autores la denominan también accidentales ya que
su causa es una complicación del catarro que acontece a los
3 o 4 días aproximadamente.
Los síntomas clínicos que el paciente presenta son
la existencia de un dolor unilateral en la región suborbitraria
que aumenta principalmente durante la noche por la postura; además
junto con este dolor observamos un aumento de la obstrucción
nasal del lado correspondiente, que se acompaña también
de un aumento de la mucosidad , siendo esta muy espesa, mucopurulenta,
y junto con todo lo antes mencionado el paciente se encuentra cansado,
con posiblemente fiebre y un estado general de decaimiento.
5A2.-SINUSITIS
MAXILAR AGUDA RECIDIVANTE:
Normalmente se presentan en pacientes con antecedentes de enfermedades
alérgicas o broncopulmonares, y en periodos de cambios de
tiempo o de estación y que normalmente el propio paciente
ya conoce.
Es posible que junto con el cuadro clínico similar al descrito
anteriormente , el de las sinusitis maxilares agudas catarrales,
se acompañan síntomas faríngeos o laríngeos,
como es la tos o carraspera, expectoraciones, dolores torácicos
etc. Cabe señalar que estos pacientes pasan temporadas sin
ningún síntoma clínico, son pues los periodos
de remisión, y es el motivo de denominarse recidivantes.
5A3.-SINUSITIS
MAXILAR AGUDA ESPECIAL:
Dentro de este apartado incluimos las que se presentan en los niños
y las que se presentan por traumatismos.
Las que se presentan en los niños, podemos señalar
que van asociadas con mucha probabilidad a enfermedades rinofaríngeas,
como pueden ser las adenoiditis; además suelen presentar
complicaciones otológicas como son las alteraciones de la
trompa de Eustaquio, y las otitis serosas
Las que se presentan por traumatismos , como es evidente, el factor
causal ya es conocido y en ellas se debe buscar alteraciones de
consolidaciones óseas u otras alteraciones relacionadas con
su estructura.
5A4.-SINUSITIS MAXILAR CRÓNICA:
Esta entidad médica presenta multitud de aspectos anátomo-clínicos,
y observando las causas de la cronicidad podemos diferenciar entre
:
causas locales, por ejemplo puede ser un cuerpo extraño
causas regionales , incluyendo en este apartado las enfermedades
de origen dentario y lesiones que afecten a las diversas regiones
de fosas nasales.
causas generales, situándolas en factores inherentes del
propio individuo.
Los síntomas clínicos más fáciles de
observar y que se ajustan a esta entidad, son la presencia de rinorrea
acompañada de una obstrucción nasal relativamente
importante, normalmente no existe un dolor importante de la zona
maxilar.
Es importante diferenciar otras lesiones que son diagnosticadas
como sinusitis y en realidad son dolores o afecciones diversas,
podemos citar las algias o dolores faciales de origen oftalmológico,
dentario o neurológico.
Las causas de esta sinusitis crónica se centran en región
dentaria, en región meatal, en región del cornete
medio, sin olvidar la patología de origen micótico.
5B.-
SINUSITIS ETMOIDAL:
Podemos diferenciar las sinusitis etmoidales que se dan en el niño
y las sinusitis etmoidales que se dan en el adulto.
La región etmoidal afectada es la correspondiente a la zona de
los senos o celdas etmoidales anteriores.
En el niño, cabe destacar que el origen o la causa de estas sinusitis
se sitúa en la existencia previa de una patología adenoidea
recidivante, no tratada o bien tratada pero no solucionada. La clínica
que ofrecen estas sinusitis es la lesión propia rinofaríngea
acompañada de una participación orbitraria, además
de un estado general afectado también.
En el adulto, tenemos varias clasificaciones dependiendo estas de la
causa, o de formas patológicas, de factores anatómicos
etc., de todos modos podemos afirmar que frecuentemente participa el
seno maxilar, es decir existe una afectación del seno maxilar
y participa también la zona rinológica correspondiente.
En general son procesos crónicos, que han sido tratados en varias
ocasiones y recidivantes.
5C.- SINUSITIS FRONTAL:
La sinusitis frontal puede dividirse en aguda o crónica, y presenta
una facilidad diagnóstica.
La sinusitis frontal aguda puede ser, dentro de los factores etiológicos,
debido a la entrada de elementos ajenos al seno , por ejemplo agua,
sea por ejemplo durante un baño; también el origen puede
ser viral. Estas sinusitis se acompañan de cierta patología
rinológica, sea una dismorfia del septum nasal, o la existencia
de pólipos.
Los síntomas de una sinusitis frontal aguda se caracterizan por
un dolor típico frontal que aumenta considerablemente al agacharse
, además de un cierto enrojecimiento en la región frontal
y puede estar acompañado de dolor o señal edematosa del
párpado superior. Hay también un aumento de la mucosidad
nasal en el lado correspondiente.
La sinusitis frontal crónica su causa es variada , pero el denominador
común, es la existencia de una lesión del ductus o conducto
naso-frontal, significando ello, la participación de otros elementos
vecinos, sea el seno etmoidal anterior, la zona del meato medio de la
fosa nasal o la existencia de una sinusitis máxilo-etmoidal.
Otra entidad clínica que se inscribe en este apartado de procesos
crónicos frontales, es el mucocele, en realidad es la existencia
de un quiste que segrega moco localizado dentro del seno frontal y formado
por la mucosa que tapiza dicho seno; normalmente la existencia de un
mucocele comporta cefaleas, y patología oftalmológica.
5D.- SINUSITIS ESFENOIDAL:
Las sinusitis esfenoidales al igual que las sinusitis etmoidales posteriores,
son cuadros clínicos de las afecciones de los senos paranasales
posteriores, que si bien pueden observarse, no son cuadros clínicos
frecuentes de presentarse.
Los síntomas clínicos de este tipo de sinusitis son la
existencia de un estado general afectado, en mayor o menor grado, la
existencia de cefalea de localización intraocular o no bien determinada,
presencia constante de patología oftalmológica que en
ocasiones tampoco se encuentra claramente determinada.
Cabe destacar que su existencia puede comportar complicaciones serias
y de gravedad, así pues, deben realizarse las diversas exploraciones
para su diagnóstico y su resolución.
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